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reseñas y críticas Perturbaciones
Inquietudes de fantasía

«Para cualquier lector amante de lo fantástico, o lo extraño, o lo inquietante, Perturbaciones. Antología del relato fantástico español actual (Salto de página, 2009) resulta un libro imprescindible. Un compendio de los mejores nombres de lo fantástico que hayan publicado en España en los últimos años, escogidos en la mayor parte a través de algunos de sus relatos más representativos, o en otros casos como los de Elia Barceló, Jon Bilbao y Luis Manuel Ruiz mediante algún relato inédito capaz de añadir riqueza, variedad y valor a este tomo. Un repaso jamás exhaustivo –si así fuera no estaríamos entonces ante un siempre desagradecido trabajo antológico, pero en todo caso representativo del potencial y capacidad que atesoran las letras españolas para romper la barrera de lo cotidiano.

»Otro de sus valores más interesantes está en el Prólogo de Juan Jacinto Muñoz Rengel (Málaga, 1974). Un breve pero expositivo análisis de lo amplio y confuso de la literatura de lo extraño, ambicioso en cuanto, con titánico afán, busca echar luz sobre las múltiples etiquetas que despistan a propios y ajenos sobre los intríngulis del género. De esta forma, a partir de la dislocación del concepto de realidad propio de estos tiempos postmodernos que parece nos ha tocado vivir, observamos las diferencias entre lo fantástico o lo terrorífico o lo surrealista. Porque si la realidad se mueve más que nunca, hasta caer en la más absoluta imprecisión, hasta resultar de una nebulosa imprecisión incluso para los teóricos de la literatura, qué podemos esperar los simples lectores si no es el más completo desconcierto. De ahí que el intento de Muñoz Rengel tenga per se un notable valor.

»Un desconcierto postmoderno inserto de lleno en los relatos contenidos en Perturbaciones. Antología del relato fantástico español actual. Una parte importante de los relatos contenidos en este volumen exploran, de distintas formas, la relación de la literatura con la realidad, y en concreto con la realidad fantástica o fantasiosa.

»Los libros vacíos, de José María Merino, inician esta antología situando en el centro del análisis al lector. A nuestra relación con las obras, y a la función de la memoria, como parte creadora de nuestra percepción sentimental de los libros y, por extensión, como parte  esencial de nuestra relación con la literatura. Perspectiva inversa a la que toma Laura Freixas en Final absurdo, quién se centra en el escritor y la creación literaria para narrarnos un ajuste de cuentas de aquellos personajes accidentales cuya vitalidad se limita al estrecho limbo de su utilidad funcional; pero que a veces pueden saltar de la ficción para pedir responsabilidades por su patente desprecio. O el homenaje a Alicia en el país de las maravillas que David Roas desarrolla en Y por fin despertar, una bella reflexión sobre la imaginación y la literatura a través del onírico acto de dormir y también de soñar.

»La fantasía contenida en este volumen traspasa las conexiones con la metaficción y la metaliteratura para, como es común en algunos de los espacios más clásicos del género, trastocar la realidad también desde la metafísica. Si bien no solo desde los relatos más comunes sobre el desdoblamiento corporal (sosias) o el desdoblamiento vital (la vida y la muerte), sino también desde el desdoblamiento temporal (realidades múltiples y multiversos) o el desdoblamiento moral (Jekill y Hide). Formas nuevas de tratar perspectivas tanto manidas como inexploradas para la literatura contemporánea de España. De excelente factura en esta línea, para el que esto escribe, son relatos como Capitán Seymour Sea de Norberto Luis Romero o Balneario de Pilar Pedraza o Venco a la molinera de Félix J. Palma.

»Pero, para mí, en mis entrañas, dejará una huella perecedera El andén de nieve, de Carlos Castán. Un relato de dos realidades paralelas, ambas posibles, y manifestadas de forma simultánea en el andén de una estación de tren. En los breves instantes en que se detiene su marcha, entre estación y estación, uno debe decidir por qué lado del tren bajarse, cuál de las opciones escoger, por cuál camino optar para continuar la marcha de su vida. Una metáfora sentimental sobre la existencia y sus muchos meandros, cargada de tensión y energía, inolvidable a pesar de sus pocas páginas. La expectación vive en el lector y su intensidad crece progresivamente hasta un clímax visual de esos que, casi como si de una escena cinematográfica de tratase, se adhiere más a la retina que a la memoria.

»Perturbaciones. Antología del relato fantástico español actual reúne a veintinueve firmas entre las que destacan algunos relatos de bellísima factura, junto con otros que servirán para representar con bastante amplitud de miras y precisión las múltiples posibilidades del género. Un volumen imprescindible, decíamos, para los lectores del género fantástico, así como también para aquellos que quieren gozar de algunas de las piezas más bellas que leer se pueda en las letras contemporáneas de España. Merece la pena darle una oportunidad aunque se halla editado hace ya algún tiempo.»

Francisco Martínez Hidalgo19, Fabulantes, 19 de octubre de 2012
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Perturbaciones. Antolog√≠a del relato fant√°stico espa√Īol actual

«La variedad de asuntos y disposiciones formales caracterizan esta antología de relatos fatásticos españoles. Algunos pertenecen a autores consagrados como "La mujer de verde" de Cristina Fernández Cubas, inquietante historia de fantasmas y adivinaciones, "Balneario", de Pilar Pedraza, desquiciada inmersión directa en el horror pintado de humor cruel, y "otra vez la noche", de Ignacio Martínez de Pisón, pausada historia atmosférica y metafísica. El de otro gran autor, Merino, aunque significativo. no está a la altura de sus mejores textos. Otros autores menos conocidos aportan textos estupendos: "El andén de nieve", poético e inexplicable al estilo de H. G. Wells, de Carlos Castán; "Una cita aplazada sine die", enraizado en la tradición clásica del cuento de miedo, de Luis García Jambrina, y "Los palafitos", orfebrería fina para presentar una realidad ilógica, de Ángel Olgoso. Elia Barceló y Jon Bilbao presentan relatos inéditos, la primera una historia de enigmas temporales cercana a la ciencia ficción muy propia de la autora y Bilbao una hábil narración cuya densidad depende precisamente de la ausencia casi total de acontecimientos. Inevitablemente, todo lector encontrará algunos de menos interés. Es el caso, en mi opinión de "Final absurdo", de Laura Freixas, o "Venco a la molinera", de Félix J. Palma. En el prólogo, Muñoz Rengel expone que los relatos por él escogidos pertenecen al género fantástico, un género que según él se distingue claramente de otros como, por ejemplo, el cuento de terror o el realismo mágico. Resulta, sin embargo, que, una vez leídos, se comprueba que los relatos del libro no pertenecen inequívocamente al grupo llamado "fantástico" y la distinción se vuelve irrelevante. En cambio, ese prejuicio obliga a prescindir de entrada de autores importantes como Andrés Ibáñez, José María Latorre o José Carlos Somoza. Eso sí, quede claro que el libro se lee con auténtico placer.»

Lluís Satorras, Babelia, 6 de febrero de 2010
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Perturbaciones. Antolog√≠a del relato fant√°stico espa√Īol actual

«Como en toda antología, los estilos, temáticas, obsesiones, personajes de los relatos son variados, así como diferentes en grado y naturaleza son las emociones que despiertan. Una nómina de 26 autores perturbadores, que no perturbados aparecen en este libro auspiciados por el editor y antólogo Juan Jacinto Muñoz Rengel, empeñado en demostrar la buena salud del relato en España, algo que agradezco de veras, pues como comentaba en este post es poco habitual que las editoriales se lancen a publicar libros de relatos.

»Perturbaciones es un texto cuidado desde la selección de autores y textos hasta el refrescante y magnífico prólogo, pasando por una buena labor de diseño y de edición. Es una grata sorpresa encontrarse un libro actual sin errores gramaticales o léxicos.

»De entre los mejores relatos que recoge Perturbaciones, antología del relato fantástico español actual, además del de José María Merino, se encuentra el de Cristina Fernández Cubas; La mujer de verde donde una ejecutiva es perseguida por una extraña pedigüeña que se parece físicamente a una trabajadora de su misma empresa. Destacables son también las narraciones de Norberto Luis Romero, Pilar Pedraza, Elia Barceló y Laura Freixas, entre otros autores del libro.

»El relato de Laura Freixas, Final absurdo, nos parece llamativo el argumento: un detective recibe la visita de una mujer que afirma ser un personaje de ficción y que le pide cuentas por haber destrozado su vida, como si él fuese el autor. Otra de estas “perturbaciones" es la que narra Ignacio Martínez de Pisón, en cuyo relato una joven ha decidido acoger murciélagos en su habitación con el temor de ser descubierta por sus compañeros de piso. Un día descubre que los animales han empezado a aniquilarse unos a otros.

»Lo que Juan Jacinto Muñoz Rengel y la editorial Salto de Página proponen con este libro es encomiable, porque ofrecen al lector una perspectiva directa de lo que hay en el mercado en relato fantástico español, pero además este volumen sirve para dignificar un género maltratado. La literatura fantástica está demasiado encasillada todavía en historias de magos, marcianos y duendecillos. Pero lo fantástico va más allá, mucho más allá, y Muñoz Rengel lo comenta en su prólogo.

»¿Quién no ha querido o temido que un sueño se hiciese realidad? ¿Alguno de ustedes nunca pensó en pedirle cuentas a Dios? ¿Y si vagara entre sus familiares y amigos sin darse cuenta de que hace tiempo dejó de pertenecer al mundo de los vivos?

»Simplemente son historias cotidianas como cualquier otra y cuando el lector se acostumbre a ellas, si una mañana se despierta y nota que su espalda está dura como un caparazón, quizá ya no se sorprenda tanto.»

Insula Litterae, Octubre de 2009
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Mundos desconocidos, lecturas conocidas

«El mercado y la crítica no se habían enterado hasta hace poco, pero son ya muchos los años que el relato corto en España lleva viviendo una larga primavera sin la menor sospecha de provisionalidad. En el campo concreto del relato fantástico, este florecimiento no debe extrañar si consideramos el peso de una tradición que va de Bécquer a Fernando Quiñones, pasando por las inacalculables riquezas de la veta hispanoamericana: un siglo largo de prodigios que forzosamente debía seguir creando escuela.
»En esta antología de Muñoz Rengel vuelve a ponerse de manifiesto ese vigor sostenido, con un amplio abanico de 26 autores que comprenden casi tres generaciones, desde José María Merino (1941) a Miguel Ángel Zapata (1974). Aunque, como siempre en estos casos, cualquiera puede ceder a la tentación de lamentar ausencias o denunciar inclusiones arbitrarias, pocos podrán cuestionar los méritos de gente como Fernández Cubas, Juan Pedro Aparicio, Igncio Martínez de Pisón, Fernando Iwasaki, Pedro Ugarte, Carlos Castán, Miguel Ángel Muñoz, Félix Palma o Luis Manuel Ruiz.
»Selección naturalmente heterogénea, hay en la mayoría una voluntad de no abusar de fenómenos sobrenaturales y criaturas inverosímiles. Por el contrario, el asombro suele brotar de contextos familiares y cotidianos, en los que se deslizan uno o varios elementos difíciles de asimilar con las herramientas de la lógica. Perturbaciones, eso son, alteraciones del orden racional, anomalías o distorsiones de la realidad.
»Otro de los escasos puntos en común de casi todos los antologados es el modo en que unos y otros guiñan a sus referentes literarios, y que no pocas veces raya el homenaje. Poe y Kafka compadecen asiduamente en estas páginas; tampoco les son extraños Borges y Cortázar, y a partir de ahí se hacen más o menos visibles otras figuras, ya sean Carver, Italo Calvino o Roald Dahl. A ratos da la sensación de que la literatura fantástica actual, sintiéndose derrotada por el imbatible espectáculo del cine o los videojuegos –o acaso sabiendo que juega en otra liga-, busca su espacio en ese ámbito de referencias librescas, metaliterarias diría alguno, para hacerse fuerte y competitiva a la hora de reclamar la atención del público.
»En la asimilación que cada autor ha hecho de la herencia literaria reside uno de los encantos primordiales de este libro, pero también una de sus intermitentes flaquezas. Si el escritor se somete demasiado a los dictados tradicionales, si no se libera de los más rígidos cánones del género, acabará dejando al lector, como sucede en muchos pasajes de Perturbaciones, con la sensación de haber visto o leído una historia similar en alguna parte. Se dirá que ése es el peligro de toda la literatura, y es cierto. Pero, ¿cómo no exigir al relato fantástico, precisamente, el máximo rendimiento de la imaginación, la máxima rebeldía ante lo ya conocido?»

Alejandro Luque, Estado crítico, 7 de diciembre de 2009
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Perturbaciones

«Perturbaciones es una antología que reúne a los autores más representativos que cultivan la literatura fantástica en España. Jacinto Muñoz Rengel ha seleccionado un cuento o varios microrrelatos de cada escritor, textos representativos de sus respectivas obras que, además, tocan alguno de los temas fundamentales del fantástico literario. El doble, el escenario onírico, la extraña presencia, el pacto mefistofélico, el viaje a otra época u otra realidad, el demonio interior… Son los lugares comunes por los que atravesamos en esta panorámica de un paisaje en ebullición, tan necesaria como globalmente satisfactoria.

»Abre la antología un breve ensayo que glosa las fronteras académicas del fantástico, delimitándolo frente al terror, el surrealismo o lo maravilloso, que me parece de recomendable lectura para el neófito. A su conclusión Muñoz Rengel clasifica a los autores que ha seleccionado en tres generaciones. En la primera figuran los nombres que más tiempo llevan cultivándolo, capitaneados por José María Merino o Cristina Fernández Cubas, mientras que en la segunda aparecen otros escritores brillantes como Fernando Iwasaki o Elia Barceló. Más debate pueden generar los nombres elegidos como representantes de la tercera, la más reciente, que arranca con David Roas y Félix J. Palma. Dada la juventud de muchos de ellos, con apenas un par de libros a sus espaldas y no siempre en editoriales conocidas, no existe un canon establecido y es donde cobra auténtico sentido la labor del seleccionador. En este caso un explorador destinado a separar el grano de la paja o, al menos, señalar los frutos más apetitosos entre los jóvenes frutales. Es esta última parte de Perturbaciones la que más debate puede suscitar, aunque me temo que no en este blog porque no me veo capaz de apuntar olvidos o poner en solfa lo que he leído.

»Otro tema sujeto a (una limitada) polémica son los relatos elegidos. Por ejemplo me ha parecido cuestionable que de la ingente obra de José María Merino se haya seleccionado “Los libros vacíos”. Quizás adecuado para abrir Perturbaciones por el insidioso juego metaliterio que plantea a partir de la situación que ha atravesado el fantástico entre la crítica española durante décadas, pero menos logrado que varias piezas de sus colecciones más conocidas, caso de Cuentos del reino secreto o Cuentos de los días raros. Pero esa es la tarea del seleccionador: incluir/excluir y trazar un territorio común gracias al heterogéneo material de partida.

»He disfrutado mucho de los escacharrantes microrrelatos religiosos de Juan Pedro Aparicio; del crepuscular ejercicio de añoranza del mar, la juventud, el pasado… de Norberto Luis Romero; de la lenta transformación que sufre la protagonista del subversivo cuento de Cristina Fernández Cubas; de las perversas microficciones de Fernando Iwasaki; del agrio y onírico relato de Miguel Ángel Muñoz;… Obras todas ellas que, aparte de ofrecer rápido vistazo a lo que se ha escrito en los últimos años, animan a leer más material de sus autores.

»Entre las que me son más cercanas, agradezco la inclusión de “Venco a la molinera” de Félix J. Palma, aunque me ocurre lo mismo que con el relato de Merino. Es una buena muestra de cómo se acerca Palma al fantástico pero carece de la mordiente de otros relatos recogidos en Los arácnidos, o piezas “sueltas” como “Margabarismos” o el genial “Bibelot”. Y aunque no me parezca el mejor que le he leído a Elia Barceló, “La obsesión de la alimaña” es muy representativo de su obra: sin ser una historia de amor total que rompe la barrera del tiempo mantiene un divertido diálogo entre épocas diferentes.

»La antología fue motivo de una intensa polémica en El lamento de Portnoy después de aparecer una reflexión bastante ácida en la que se daba una visión descarnada, tachando a gran parte de la selección de rancia, conformista, tradicional… Recomiendo su lectura porque, en parte, estoy de acuerdo con esa idea. Cuentos como “Los palafitos” de Ángel Olgoso, “El espíritu del griego”, de Manuel Moyano, “Roger Lévy y sus reflejos”, de Ignacio Ferrando… parecen más propios del fantástico de hace un siglo, mientras que otros relatos, caso del inédito “Paso a paso hacia el final del día” de Jon Bilbao, resultan romos, supérfluos, banales… Sin embargo, con sus irregularidades y debes, por otro lado algo habitual en una antología generacional, Perturbaciones es el mejor termómetro para tomar la temperatura al fantástico que se cultiva en España. Excelente la iniciativa de Salto de Página, con una edición muy cuidada y con mucha personalidad. Una imagen donde la mayoría de las editoriales de género deberían mirarse.»

Nacho Illarregui, Aburreovejas, 3 de diciembre de 2009
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Libros del a√Īo 2009

«Perturbaciones (Antología del relato fantástico español actual) de Juan Jacinto Muñoz Rengel (Salto de página): Las malas antologías confirman; las buenas, descubren. Perturbaciones revela que, aunque lo fantástico nunca ha gozado en España de demasiado prestigio, el género se halla hoy en plena efervescencia; que autores nacidos en los sesenta y setenta han cogido digna e inquietantemente el relevo de veteranos consagrados como José María Merino o Cristina Fernández Cubas; que, más allá de diferencias estilísticas y generacionales, muchos escritores actuales conciben lo fantástico como un medio de cuestionar nuestras certezas epistemológicas. Espectros, dobles, mundos paralelos, metempsicosis, resurrecciones: hay vida más allá del realismo.»

Marcos Eymar, El ciervo, Diciembre de 2009
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Perturbaciones

«La teoría de la literatura fantástica y su evolución sirve de guía a los veintiséis relatos de los escritores que cultivan el género o que lo han cultivado en alguna de sus narraciones breves. La mayoría de ellos abordan la muerte y la vida después de la muerte, el limbo, los espectros, los bucles temporales, la identidad y las transformaciones,el diablo y dios, las diferentes relaciones entre la realidad, las pesadillas y la ficción y otros temas envueltos en los perturbadores reflejos y sombras de un apasionante territorio en el que juega un importante papel la
administración del suspense, la creación de atmósferas y el vértigo del lenguaje. Entre las piezas reunidas en este interesante libro destacan los cuentos de José María Merino, de Cristina Fernández Cubas, de Pedro Ugarte, y de Ángel Olgoso, uno de los autores que siempre ha brillado por su personal tratamiento de lo fantástico y del poliédrico terror.»

Mercurio, Diciembre de 2009
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Perturbaciones. Antolog√≠a del relato fant√°stico espa√Īol actual

«En España no se leen cuentos. Este axioma, ya clásico, es tan irrebatible como increíble. Basta con acercarse a una librería y preguntar; seguramente recibirá un suspiro melancólico por respuesta (doy cuenta de una excepción: la librería Tres Rosas Amarillas, en Madrid, empeñada en contradecir a quienes sostienen que dedicarse a la venta de narrativa breve es una elegante manera de suicidarse). La suerte de los cuentistas es aún más triste que la de los poetas. Para ellos suelen ser las migajas de un banquete en el que por derecho propio, y en la mayoría de los casos, deberían presidir la mesa. La pelea de los escritores de cuentos y de sus editores ha sido épica, empeñados en corregir una situación absurda e injusta, en arrancar a los lectores la venda de novelas con la que se taparon los ojos hace tanto. Por fortuna, la situación parece estar cambiando; el relato corto comienza a llamar la atención, a causa, en mi opinión, del asentamiento de la literatura en la red, del surgimiento de las revistas digitales que marcan una alternativa a los cauces tradicionales, con mayor posibilidad de difusión que las maravillosas  (y casi desaparecidas) revistas en papel,  y que han permitido al texto recuperar su independencia fuera de los corsés que el libro como formato impone.
»Ahora, la editorial Salto de Página ataca al tópico anteriormente citado y a otro que jura que la literatura española es realista, y que ha contemplado lo fantástico (en realidad, cualquier literatura de género) como una extravagancia impropia de nuestro carácter. El ataque termina con la apabullante victoria de la editorial y de los autores escogidos. Desde el prólogo de Muñoz Rengel, lúcido, irónico y brillante, en el que ya anuncia lo que exige cada uno de los relatos del lector: que lea, que recoja su inteligencia y la emplee, y que disfrute al compartir este catálogo de mundos alterados. Por supuesto, los temas del género fantástico son limitados (el doble, el viaje en el tiempo, la aparición...); los temas de la literatura son pocos. No nos sorprende un desenlace que hemos leído en otras ocasiones, pero sí el pulso con que el relato se bombea a sí mismo hacia ese desenlace, hacia la duda sobre su imposibilidad, como nos sorprende el cuchillo en que se ha transformado el lenguaje para seccionar la realidad a la que acecha durante unas pocas páginas; de un sólo tajo, rápido, sin desmayos, sin desgarros.
»No destacaré a ningún autor de los aquí recogidos. Faltan, por supuesto, pero no sobra ninguno. Salto de Página nos ha dado un aviso, si no el primero, sí uno de los más claros: de nuevo tenemos relatos junto a nosotros, y nos están desafiando.
»Todo lo demás son excusas.»

√Ālvaro Mu√Īoz Robledano, Ariadna, Octubre de 2009
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Perturbaciones. Antolog√≠a del relato fant√°stico espa√Īol actual

«La antología se abre con un inquietante relato de José María Merino, "Los libros vacíos", que cuenta la historia de un hombre que entra alarmado a una librería porque se ha dado cuenta de que en su biblioteca personal las novelas han perdido la ficción: así, Proust ha pasado a ser un memorialista y La isla del tesoro una simple historia de la piratería.
»De entre los mejores relatos que recoge esta antología, además del de José María Merino, se encuentra el de Cristina Fernández Cubas, "La mujer de verde": una ejecutiva es perseguida por una extraña pedigüeña que se parece físicamente a una trabajadora de su misma empresa. También destacan las narraciones de Norberto Luis Romero, Pilar Pedraza, Elia Barceló y Laura Freixas, entre otros. Excelente, por cierto, el de Freixas: "Final absurdo" (un detective recibe la visita de una mujer que afirma ser un personaje de ficción y que le pide cuentas por haber destrozado su vida, como si él fuese el autor). Otra de estas "perturbaciones", para que se hagan una idea de lo que va el libro, es la que narra Martínez de Pisón: una joven ha decidido acoger murciélagos en su habitación con el temor de ser descubierta por sus compañeros de piso. Un día descubre que los animales han empezado a aniquilarse unos a otros.
»Lo que Juan Jacinto Muñoz Rengel y la editorial Salto de Página proponen con este libro es encomiable, porque ofrecen al lector una perspectiva directa de lo que se cuece en el relato fantástico español actual. Pero además, y ahí es donde el dardo se clava en el centro de la diana, sirve este volumen para dignificar un género maltratado. La literatura fantástica está demasiado encasillada todavía en historias de magos, marcianos y duendecillos. Pero lo fantástico va más allá, mucho más allá, y Muñoz Rengel lo cuenta en su prólogo.
»Nadie conoce plenamente la literatura fantástica si no ha leído cantidad y diversidad, porque dentro del género se podrían establecer un gran número de subgéneros. O mejor aún: dejarnos de etiquetas y lanzarnos al amplio margen que ofrece lo fantástico, un terreno donde convergen nuestras fantasías, nuestros temores y nuestras utopías. Un lugar donde soñar e imaginar una realidad distinta.»
Perturbaciones no es una antología de lo mejor del relato fantástico español sino un intento de mostrar lo que actualmente hay en el mercado, muchos de los libros están escritos por autores desconocidos y publicados en editoriales pequeñas. Aplaudo la intención de Muñoz Rengel, aunque, para mi gusto, habría eliminado dos o tres textos que son demasiado flojos y lastran el buen ritmo de la antología, lo que le priva de la excelencia a la que podría haber llegado.

Manuel Haro, Llegir en cas d'incendi, 7 de agosto de 2009
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Del gusto por las letras perturbadoras

«La impresión que obtendrá el lector tras leer estas perturbaciones será la de recuperar un género que, se nos ha repetido hasta la extenuación, se encuentra poco cultivado.
Esta acertada colección sin duda rebatirá tal idea: la selección de Juan Jacinto Muñoz Rengel demuestra no sólo el excelente estado de la literatura fantástica, sino la evidente superioridad en su ejecución por la generación que define la literatura del futuro —Oscar Sipán, David Roas, o la recién llegada y ya imprescindible Patricia Esteban—. Los dos relatos que sobresalen pertenecen, además, a dos jóvenes escritores andaluces: Félix J. Palma y Luis Manuel Ruíz.
»La colección se abre con un prólogo elegante y preciso de Rengel, que aporta por vez primera una clara definición del género fantástico, confrontándolo con otros limítrofes, como la literatura de terror o la novela de fantasía épica. Aunque no deja de ser algo irónica la necesidad de aclarar con precisión las coordenadas de un género que, precisamente, se nutre de la ambigüedad, de las zonas grises, de la inquietante falta de precisión del mundo, es cierto que resulta el entrante más adecuado para su disfrute. En efecto, los relatos que siguen las premisas marcadas por Rengel son sin duda los más afortunados.
»La impresión final es que, con alguna excepción obvia —Pilar Pedraza, Cristina Fernández Cubas— la calidad del libro va en aumento conforme nos vamos acercando a los nuevos autores. Aun así, la selección de esta antología del relato fantástico español no acaba de ser redonda.
»Se echan de menos notables ausencias, como la de Andrés Ibáñez, y no se entiende la inclusión de Laura Freixas, una escritora que se ha convertido en la máxima representante de la novela realista-romántica para mujeres, y que no ha cultivado en especial, o demostrado conexión alguna, con la literatura fantástica.»

Marian Womack, Diario de C√°diz, 1 de septiembre de 2009
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Perturbaciones. Antolog√≠a del relato fant√°stico espa√Īol actual

«Las evidencias se acumulan para denunciar una falacia largo tiempo sostenida: la literatura española tiene cabida para los géneros fantásticos. Al reconocimiento absoluto de la obra de dos escritores capitales como José María Merino y Cristina Fernández Cubas, se va sumando la incorporación progresiva de Elia Barceló, Félix J. Palma o Pilar Pedraza al mercado editorial masivo.
»Viene este volumen, por tanto, a suponer un nuevo jalón en un proceso imparable, al que ya contribuyeron previamente los trabajos de Juan Molina Porras (Cuentos fantásticos en la España del realismo, Cátedra) David Roas y Ana Casas (La realidad oculta. Cuentos fantásticos españoles del siglo XX, Menoscuarto). A diferencia de esos volúmenes plagados de nombres indiscutibles, éste apuesta por autores vivos y en plena producción; entre todos ellos conforman un retrato desmitificador y convincente de la literatura española del último siglo.
También es, por tanto, un ejercicio algo más arriesgado. A riesgo de no conocer lo suficiente la obra de algunos de los seleccionados más jóvenes como para considerar su “representatividad”, lo que sí hay que decir a favor del trabajo de Muñoz Rengel es que la práctica totalidad de las historias seleccionadas son convincentemente buenas, y se defienden por sí solas.
»Personalmente, destacaría los trabajos incluidos de Pilar Pedraza, con el terror directo pero elegante de Balneario; Cristina Fernández Cubas, siempre tan inquietante y sutil como en este La mujer de verde; Norberto Luis Romero, en el evocador Capitán Seymour Sea; y Félix Palma, con el sutil juego, de origen cienciaficcionero, que plantea en Venco a la molinera. No conozco en detalle —y me propongo remediarlo de inmediato— la obra de Carlos Castán, de la que si El andén de nieve es un ejemplo representativo, sólo puedo esperar delicias.
En el debe de la antología sólo cabe reseñar un cierto aroma monocorde. La literatura fantástica es un campo mucho más amplio en potencial que la realista, pero Muñoz ha elegido la fantasía cotidiana como cimiento de casi cada relato escogido. Es la vertiente literariamente más consolidada del género, la que ha ofrecido mejores resultados a la literatura en lengua castellana desde que Julio Cortázar la consagrara más allá de toda duda, pero no es la única. Sin acceder a territorios más alejados como el de la ciencia ficción —por cierto que, aunque el antologista dice que no la tocará, hay cuentos con extraterrestres y universos paralelos—, alguna representación de la literatura maravillosa, o de historias entroncadas con las tradiciones legendarias españolas, podría haberse agradecido para ofrecer un panorama más rico.
»Quede pendiente, tal vez, para otro volumen esa recuperación, así como una mayor presencia —muy deseable— de los autores que están practicando este género “desde dentro”, en el campo de las publicaciones especializadas, con autores que se aprestan a dar el mismo salto de Barceló o Palma, como es el caso de Santiago Eximeno, Marc R. Soto, José Antonio Cotrina o Alfredo Álamo.»

Julián Díez, La tormenta en un vaso, 17 de julio de 2009
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Perturbaciones

Perturbar. (Del lat. perturbāre).
1. tr. Inmutar, trastornar el orden y concierto, o la quietud y el sosiego de algo o de alguien.


«Inquietantes en ocasiones, sorprendentes a veces y perturbadoras siempre, así son las historias que componen la antología que nos ocupa. No esperen ustedes encontrar elfos, magos, orcos o escobas voladoras, pero sí elementos que rompen los límites de lo racional y de lo cotidiano retando al intelecto del lector. Una nómina de 26 autores perturbadores, que no perturbados (al menos eso creemos) aparecen en este libro auspiciados por su editor y antólogo, Juan Jacinto Muñoz Rengel, empeñado en demostrar la buena salud del relato en España. Lo mejor de todo es que lo consigue. Organizado con criterio cronológico, la obra muestra una panorámica de tres generaciones: la primera, a la que pertenecen los decanos del género, como José María Merino o Cristina Fernández Cubas; una segunda generación que incluye nombres como Ángel Olgoso o Manuel Moyano, y un último grupo de escritores nacidos en los 70 que, si bien algunos menos conocidos, pronto dejarán de serlo tomando el testigo de los anteriores. Entre ellos se encuentran nombres como los de Félix J. Palma, Óscar Esquivias o Miguel Ángel Zapata. Algunos autores se ‘cuelan’ por derecho propio con microrrelatos de excelente maestría, como es el caso de los de Juan Pedro Aparicio, Fernando Iwasaki y Miguel Ángel Zapata.
»Perturbaciones es un texto mimado, desde la cuidadosa selección de autores y textos hasta el refrescante y magnífico prólogo —plagado de toques de humor, no se diga que lo sesudo y filosófico está reñido con la diversión— en el que se aventura a dar una definición de lo fantástico, pasando por el diseño y la edición. Es una grata sorpresa encontrarse un libro actual sin errores gramaticales o léxicos de esos que nos hacen pasar últimamente por erratas, cuando no lo son. ¿Dónde se han metido los correctores de estilo? Bueno, esa es otra historia, que también perturba a algunos. En definitiva, adéntrense este verano en estas páginas, pongan a buen recaudo su escepticismo y permitan que estas vetas de ficción resquebrajen su realidad. ¿Quién no ha querido o temido que un sueño se hiciese realidad? ¿Alguno de ustedes nunca pensó en pedirle cuentas a Dios? ¿Y si vagara entre sus familiares y amigos sin darse cuenta de que hace tiempo dejó de pertenecer al mundo de los vivos? Son historias cotidianas como otras cualquiera y cuando se acostumbren a ellas, si una mañana se despiertan y notan que su espalda está dura como un caparazón, quizá ya no se sorprendan tanto.»

María Cereijo, Notodo.com, Julio de 2009
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Perturbaciones

«¿Qué consideramos real y qué susceptible de esta antología? El prólogo lo aclara; los veintiséis autores —con gran, chapó, afluencia femenina— que conforman este mapa del relato fantástico actual en nuestro país se encargan, cada uno de su padre y de su madre, de entregar otras pistas al lector. De José María Merino a Patricia Esteban Erlés, de Cristina Fernández Cubas a Óscar Esquivias, nuevas y viejas dimensiones al gusto del consumidor.»

Elena Medel, Calle 20, Julio / agosto de 2009
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Perturbaciones

Muñoz Rengel recopila los trabajos en castellano de veintiséis autores,donde los interrogantes humanos sobre la realidad definen este género

En los márgenes de la realidad que definen nuestro conocimiento. En el vértigo humano al enfrentarse al abismo de los desconocido. En las perturbaciones de nuestra existencia. Y, justo en medio, permeando cada relato, alentando la búsqueda epistemológica humana, el género fantástico. Desconocido por muchos y confundido por otros, el escritor Juan Jacinto Muñoz Rengel ha realizado la primera antología en castellano de textos fantásticos con obras de veintiséis autores de diferentes generaciones, pero todos en activo en la literatura.

SUEÑOS Y PESADILLAS
Espectros, la Muerte, Dios, la telequinesia, el origen y el fin, la identidad, el Diablo. Todo está presente en esta antología. Los sueños y las pesadillas de autores como José María Merino, Juan Pedro Aparicio, Cristina Pérez Rossi, Miguel Ángel Zapata, David Roas o Ángel Olgoso. Una apuesta alejada del realismo que ha marcado la trayectoria literaria española, y que se hace cada día más vigente, en una nueva corriente que apura sus perturbaciones. “Sólo lo excepcional es digno de ser contado. No es un plan de evasión, sino de revelación, de iluminación”, afirmaba Ángel Olgoso durante la presentación de esta antología en la que los microrrelatos conviven con los cuentos y los relatos. “Lo fantástico no es un género, sino un modo, una forma o construcción en la que lo real queda en un segundo plano”, matizaba otro de los autores recopilados, Miguel Ángel Zapata.

LEJOS DE TOLKIEN
El término fantástico ha llevado a error a quienes confunden este tipo de literatura con otros géneros como la literatura épica maravillosa, que tiene su principal baluarte en el trabajo J. R. R. Tolkien y que construye su propia realidad, sus propias normas y sus propias reglas. Cerca también de lo fantástico están los universos dibujados por el realismo mágico. La clave para diferenciar estos género es la inquietud, casi filosófica, que hay detrás de las anomalías que recogen los autores en el campo que aborda la antología ‘Perturbaciones’. “Lo fantástico habla de un elemento de distorsión en nuestro mundo real, de preguntas antropológicas que han inquietado desde siempre al hombre”, señala Juan Jacinto Muñoz Rengel para quien se ha perdido, por fin, ese complejo por explorar en este ámbito. Complejo que durante décadas dejó de lado a este género, ahora en plena expansión.

Ana Vallina Bayón, Gente, 5-12 de junio de 2009
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Unos escritores fant√°sticos

«Me dicen algunas vocecillas que este blog es demasiado elevado, que hay que ver qué estupendo me pongo a veces. Así que empezaré el artículo de hoy aclarando el ‘conceto’, en atención a aquellas meninges que todavía no hayan sido activadas por la cafeína. Esta vez, la cosa va de literatura fantástica, pero vaya por delante que la literatura fantástica que se antologa en Perturbaciones nada tiene que ver con la que en las grandes cadenas de librerías viene etiquetada como tal. Aquí no hay runas élficas, ni enanos con hachas ni brujas malvadas. Lo fantástico aquí es lo que rompe las normas de la lógica. Como si te llamaras Gregor Samsa y te despertaras siendo un insecto. O como si encontrases, en un sótano de Buenos Aires, un aleph. O como si fueras paseando por la Gallerie Vivienne de París y aparecieses al segundo siguiente en el Pasaje Güemes, también en Buenos Aires.
»En fin, no sé si me vais siguiendo.
»Voy a dar por hecho que sí. Asumiré el riesgo.
»La cosa va de quiebros, de perturbaciones. Tú estás tan pancho, creyendo que las cosas son como te las han explicado en la escuela: sabiendo que si tiras una tiza al suelo, esta, simplemente, caerá al embaldosado por la acción de la gravedad sin transformarse en luciérnaga ni en una puerta que da al ayuntamiento de Bruselas en 1753. El cuento fantástico, para serlo, necesita un quiebre irracional y sin explicación. Y no importa que no la tenga: el protagonista, el narrador y el lector no se sienten perturbados por lo absurdo e ilógico de lo que sucede en la historia, no tratan de comprender el misterio,  sino que tiemblan por las consecuencias de ese quiebro, que suele suponer -o, al menos, lo intenta-, un cuestionamiento radical del mundo burgués en el que vivimos aborregados. Esa es la perturbación que persigue el relato fantástico, que nos den ganas de despedirnos del trabajo y de divorciarnos para vagabundear por ahí. Lo diré con palabras de Cortázar: “Solo viviendo absurdamente se podrá romper alguna vez este absurdo infinito” (paréntesis para rezagados: el absurdo infinito es la vida de mierda que vivimos, pero dicho en plan bonito. Fin del paréntesis). Es decir, que, si se hace bien, tirando la casa por la ventana, el relato fantástico tiene que horrorizar por igual a tu jefe, a tu suegra y a los amigos del alma que solo buscan lo mejor para ti.
»Los escritores españoles han cultivado poco el género fantástico. Bueno, en realidad, han cultivado poco el cuento en general. Sigue habiendo pocos cuentistas por estos lares. Y, entre los cuentistas, hay pocos militantes de lo fantástico. Abunda la gente como yo, que admira y lee a autores fantásticos, pero que cuando se pone a escribir ficciones se maneja en el realismo y prefiere remover las miasmas de la cotidianeidad. Por eso los autores que Juan Jacinto Muñoz -a quienes muchos conocerán por sus intervenciones en ‘El ojo crítico’ de Radio Nacional- antologa pertenecen a un grupo de resistentes altamente concienciado de su misión y de su lugar en el panorama literario, y que está dispuesto a defender sus presupuestos estéticos hasta más allá de la dentellada.
»Se nota en el prólogo, donde Muñoz saca su mejor arsenal teórico para intentar acotar y definir el resbaladizo e inaprehensible -por naturaleza- territorio de la fantasía. Lo hace por oposición a regiones fronterizas: la literatura de terror, la ciencia-ficción, la fantasía a lo ‘Dragones y mazmorras’ y el realismo mágico. No entraré en honduras -leed el prólogo, que es muy interesante y sugestivo-. Solo citaré esta frase de Muñoz: “El escritor fantástico es un francotirador epistemológico”.
»Creo intuir que, a los efectos de estas Perturbaciones, lo que distingue lo fantástico de todo lo demás es la actitud: la literatura de terror puede parecer fantástica, pero como lo que busca es darme miedo y no perturbarme intelectualmente, no tiene cabida en lo fantástico. Yo no tengo las cosas tan claras. La perturbación es un sentimiento subjetivo que tiene que sentir el lector, y una novelita gótica puede perturbarme intelectualmente más que todo Kafka. No todo aquel que ansía ser profundo lo consigue, y a veces quien persigue el leve entretenimiento da en la diana sin querer. Hay francotiradores miopes y con muy mala puntería que solo consiguen dormirnos o darnos vergüenza ajena.
»Por suerte, Juan Jacinto Muñoz no es tan radical a la hora de antologar, porque si fuera estrictamente consecuente con sus planteamientos estéticos no habría incluido en la nómina a algunos autores, como Ignacio Martínez de Pisón o Luis García Jambrina, pero es que una antología es necesariamente subjetiva y rabiosamente personal, por más que aspire a ser de acatamiento universal. A mí me gustan las antologías donde el antologuista quiere ser fiel a sí mismo y a su sensibilidad, antes que demostrar una tesis, y creo que Muñoz lo consigue.
»Es de agradecer, además, que no aparezcan por aquí “los de siempre”. Es refrescante encontrarse con algunos outsiders, como el argentino afincado en España Norberto Luis Romero (a quien tuve la suerte de saludar en la pasada Feria del Libro zaragozana, cuando vino a presentar Emma Roulotte, es usted, que le ha editado el incansable Nacho Escuín en su cada vez más interesante editorial Eclipsados). La nómina es valiente y tiene su punto de riesgo. Como escribo desde Aragón, estoy obligado a destacar los cuatro nombres de la tierra que aparecen: Carlos Castán, con el que para mí es uno de sus mejores cuentos, ‘El andén de nieve’; Ignacio Martínez de Pisón, con un nostálgico recordatorio de sus primeros tiempos, donde se nota que tenía unas preocupaciones muy distintas a las de ahora; Patricia Esteban Erlés, que es una de las grandes esperanzas blancas del género fantástico y lleva camino de convertirse en su abanderada indiscutible en Aragón -su relato, ‘Cantalobos’, se puede leer en esta misma entrada, cortesía de la editorial-, y mi buen amigo Óscar Sipán, cuya adscripción fantástica -en los términos definidos para esta antología- me permito poner un poco en duda, ya que creo que sus universos y ciudades inventadas tienen mucho de real y poco de absurdo.
»Para zambullirse y darse un garbeo por los vericuetos de una literatura tan plural como difícil de encasillar, Perturbaciones cumple de sobra. Es un libro necesario, que ayudará al lector que quiera empezar a vadear estos terrenos, y que tiene la virtud de remitir a otros libros, como los amigos llevan a otros amigos.»

Sergio del Molino, De reojo, 15 de junio de 2009
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Perturbaciones. Antolog√≠a del relato fant√°stico espa√Īol actual

«Las antologías tienen muchas ventajas y algún inconveniente. Entre las primeras: te acercan a un campo muy acotado, te ofrecen un amplio abanico de autores y relatos, es altamente probable que los escritores y cuentos estén bien escogidos y sean representativos de la parcela de literatura que pretenden representar, te descubren autores a los que de otro modo no hubieses leído,.... Y si la antología, como en este caso, es de cuentos, no es desdeñable la comodidad de su lectura en épocas de ajetreo, de viajes, de idas y venidas, de lecturas apresuradas entre andenes y salas de espera, con ánimo y circunstancias poco dados a la concentración. Entre los inconvenientes resalto el que te pones en manos de una persona a la que no siempre conoces, que decide por tí y selecciona con criterios que quizás no sean los tuyos.
»En este caso, sospecho que es probable que el editor del libro y elector de los relatos de la antología hubiésemos coincidido en un porcentaje elevado. Es pretencioso por mi parte, es cierto, esta afirmación. De los veintiseis autores seleccionados, sólo conozco a fondo la obra de uno, y de otros siete tengo referencias. En resumen, no estoy, ni de lejos, familiarizada con el relato fantástico en español de hoy en día. Pero presumo esa coincidencia (si mi ignorancia no fuese tanta), a partir de un hecho irrefutable: "Biológicas: una lectura providencial" de Óscar Esquivias es mi relato preferido de su libro "La marca de Creta" , como dejé reflejado en mi comentario de este libro, justo hace ahora un año. Y es el relato escogido por Muñoz Rengel para representar a este autor.
»Como en toda antología, los estilos, temáticas, obsesiones, personajes,.... de los relatos, son variados, así como diferentes en grado y naturaleza son las emociones que despiertan. »Desde Dios y el Diablo a la predeterminación, pasando por la locura y la cordura en diferentes estadios, desde el sueño y la vida a posesiones absurdas pasando por visiomes espectrales y animales poco convencionales. Tópicos reinventados o tópicos al pie de la letra, en suma, los tópicos del género.
»Redescubro al inquietante Iwasaki y a Jon Bilbao, me aterra "Venco a la molinera" de Félix J Palma (cómo un cambio en un detalle nimio y cotidiano lleva a la locura), "El andén de nieve" de Carlos Castán también me sobresalta, Jose María Merino me sorprende con "Los libros vacíos", Cristina Fernández Cubas construye un relato dentro de los cánones del género en "La mujer de verde", Ferrando recurre a un clásico del juego de espejos en "Roger Lévy y sus reflejos", con la reflexión sobre lo que puedo ser y no fue,.... No se me olvida la surrealista "Biográficas" de Óscar Esquivias.
»Recomendable. Para anotar nuevos descubrimientos y retomar los ya conocidos. Mis felicitaciones al editor por su selección. Se adivina cuidadosa.»

Elena Zorrilla, Mi vida y los libros. Los libros y mi vida, 4 de junio de 2009
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Perturbaciones

«Cuando hablamos de literatura fantástica hablamos de frescura, relajación, perturbación y apertura de miras.
»Frescura, por que olvidamos las cárceles, los campos de exterminio, las naciones, la guerra, el hambre, la gripe … En definitiva dejamos la realidad social e histórica y nos situamos en el margen desde el cual todo lo real puede parpadear, titilar, hacer un guiño y convertirse en otra realidad, algo soñado o pensado, la nada o el secreto del origen del universo. Relajación, por que sabemos que nada malo nos va a pasar, no tendremos que sufrir como los personajes, ni llorar sus desgracias; la empatía no existe ni nos sentimos identificados con ellos. Nuestro sillón, diván, sofá, es inicio y fin de la experiencia y puesto que ésta es breve, como el propio relato, sabemos que unos minutos después al desenfocar los ojos del libro volveremos a nuestra realidad. Perturbación, dado que esa línea de la realidad muta, altera y salta de improsivo, lo cual nos hace sobresaltarnos, perturbarnos, pero suavecito, que nadie se asuste. Amplitud de miras ó como llamaríamos a criar murciélagos en el armario, hacer desaparecer la ficción de los libros o que un cadáver en formol converse con sus congéneres.
»Sin llegar a los X-Men y sin adentrarnos en los mundos mágicos de las grandes sagas, se puede hacer literatura fantástica de gran calidad, y sin duda el antólogo Juan Jacinto Muñoz Rengel sabe perfectamente que la fantasía se alimenta mejor de muchas dosis pero pequeñas, pero empalaga y produce dentera cuando ésta se alarga y complica argumentalmente, dado que la chispa llama la atención por sí misma, por ser chispa y no fuego; y que por tanto, el cuento, el relato corto y el microrrelato es el hábitat natural de la literatura fantástica española actual.
»Soltado este “fantástico” rollo, podemos avalar la calidad de todos los relatos que si bien varían de extensión, argumento o capacidad de atracción, entre todos consiguen exponer bien la variedad del género en el panorama literario actual. Es cierto que alguno de los elegidos escriben y han escrito relatos especializados en este género (p.e. Martínez de Pisón) pero la mayoría se ocupa de literatura, no ya más sería, pero si más convencional, y eso añade interés a sus relatos, dado que quien está anclado a la realidad, cuando se decide a saltar, no práctica un triple mortal con tirabuzón carpado, no; sino que salta unos centímetros del suelo y un segundo después vuelve a poner los dos pies en tierra. De hecho, si perdemos el hilo perdemos la fantasía de algunos cuentos. Esto genera una mayor necesidad de aplicar la atención al texto y un mayor disfrute del fogonazo de fantasía, del flash antirrealidad que el autor o autora nos trasmite a la velocidad de la luz.
»Con esto queremos decir que prácticamente todos los relatos tienen un alto porcentaje de realidad y unas notas de fantasía, lo cual lejos de descafeinar el producto lo hace fácilmente asimilable para todo tipo de lector, tanto el habituado al género como el que no lo consume nunca.
»Por eso no se sientan perturbados por el título, adopten esta dosis de fantasía, fresca, relajada y con una amplia perspectiva que Muñoz Rengel ha preparado para todas las personas, de todas las edades y de cualquier paladar literario.
»Nos ha gustado mucho: Un excelente prólogo del antólogo. El medio físico de Salto de Página tiene un formato y calidad excelente
»Nos ha gustado menos: Algún relato un poquito más radical hubiera sazonado el conjunto.»

El placer de la lectura, 21 de mayo de 2009
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Perturbaciones

SÍNTOMAS

1. Perturbaciones es una antología necesaria, de género, de fuste, en las antípodas de esas otras que reúnen a los narradores de la Fuencisla septentrional, los escritores que lucen una perilla descuidada o quienes habrán cumplido 36 años y un día antes de que finalice junio.

2. La selección de autores es representativa del cuento fantástico y, salvo algún olvido (¿Iban Zaldua?) y alguna imposibilidad (la del propio antólogo que ha tenido el buen gusto de no incluirse aunque méritos le hubieran sobrado), poco o nada discutible. Si alguien me pinchara les diría ahora mismo tres o quizá cuatro nombres que no me terminan de encajar, pero no voy a hacerlo porque no podría atender como se merecen a más enemigos y además no quiero publicar mis próximos libros por entregas en un fanzine.

3. Yo soy ateo (bueno en realidad soy un cobarde e interesado agnóstico), luego para mí Dios pertenece al género fantástico, pero no sé si todos los lectores opinarán igual. Esto viene a colación de que en la antología aparecen una serie de microrrelatos de Juan Pedro Aparicio más cercanos a la Filosofía o la Teología que a mi idea del fantástico. Pero voy más allá en mis reflexiones (espero que el fanzine tenga buena distribución): ¿existe o puede existir el microrrelato de género? ¿A cuál pertenece el del dinosaurio?, ¿microrrelato histórico? ¿prehistórico? ¿fantástico?, ¿policiaco?, ¿romántico?, ¿erótico?

4. Los cuentos, muy bien gracias. Mis favoritos son los de Félix J. Palma, Ignacio Ferrando y Pedro Ugarte, pero en líneas generales la calidad media es muy buena. Unos les gustarán más que otros, pero no encontrarán nada que no sea al menos digno.

DIAGNÓSTICO

Perturbaciones debe estar en la librería de todo amante del cuento que se precie, pero dejen un huequillo para mi próximo fanzine. J. J. Muñoz-Rengel ha hecho un muy buen trabajo de selección, ha escrito una fantástica poética de lo fantástico (no se pierdan el prólogo) y acaba de embolsarse ocho mil euracos en la Felguera, con lo que su felicidad cuando lea este comentario será absoluta. Salto de Página es la mejor noticia que hemos tenido los cuentistas desde que apareció tres rosas amarillas. Dios es un Transformer.

Juan Carlos M√°rquez, Relataduras, 8 de junio de 2009
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Algunas poderosas razones para perturbarse en una tarde de domingo calurosa, después de que medio ho



El prólogo, a cargo de J.J. Réngel es tremendamente clarificador. Nos ha gustado porque limita con bastante acierto el paisaje de los relatos y los separa de otras corrientes genéricas que podrían confundir al lector. Traza un campo de juego cerrado (el paradigma de realidad y la distorsión que lo modifica) y que, al mismo tiempo, está lleno de posibilidades. Está escrito, además, con mucha inteligencia: nos trae al frente precedentes filosóficos para entenderlo y no cae en alabanzas pueriles al trabajo de los autores.

NO

Este mismo marco, acotado puntillosamente por el antólogo, sufre, sí, de algunas “perturbaciones” con algún que otro autor. Hay relatos que se pasan la propuesta del prólogo por el arco (mágico) del triunfo. Rengel, amigo, en esto has sido un poco tramposete. Véase "Alicia a través del espejo", de David Roas. Bien: no hemos dicho que sea un mal relato, porque no lo es en absoluto.



España es un país “antológico”. Casi todas las antologías del panorama, y son muchas, nacen con cierta vocación de ser un punto y aparte en el marasmo. Habitualmente el mismo propósito: perdurar en la mente del lector, ser citadas como referencia una vez que el tiempo dicta juicio. Y así tenemos antologías con novelistas que se sueñan cuentistas y no saben hacer la o con un canuto, despropósitos, encargos sin orden ni concierto o luminarias en la gran oscuridad,

Perturbaciones consigue ofrecerle al lector un arco generacional completo, con presencias inexcusables en el género del fantástico y autores que están empezando a hacerse oír con mucha fuerza. Es una cartografía exhaustiva y una fruta dis(fru)table a la vez. Lo más importante de todo: la hornada en general es de calidad y tiene varios relatos que son una auténtica bomba, un gozo y una fiesta.

NO

Las malas lenguas dicen por ahí que Perturbaciones paga algunos peajes en el cómputo general (¿y cuál no?); bien con algún autor consagrado al que habría que poner en cuarentena, bien por algunos relatos que son auténticos despropósitos, o bien por la sobreabundancia de los escritores de alguna comunidad autónoma. Ah, picaruelos, queréis que entremos al trapo pero lo vamos a dejar ahí.



Los que nos tratan saben de nuestra famosa petición al Congreso de los Diputados . En ella solicitamos que Laura Gallego y autores afines sean inhabilidatos ad infinitum para rellenar hojas en blanco, sólo con permiso de hacerlo cuando sea para inscribir sus alergias en la ficha del ambulatorio de su barrio. Hace mucho que nos escama la fantasía épica y la blancura prístina de los Elfos y las frases del tipo “La espada de Ichildur, rey de los fanogontes de malvadas verrugas radioactivas, fue forjada en los gloriosos tiempos de…”. Aquí no hay de esas cosas. Ni rastro, tampoco, de toda esa corriente del fandom tan perniciosa, con la excepción de Elia Barceló, que ofrece un relato más que aceptable, por más que los diálogos (y está lleno) sean insoportables. Elia, háztelo mirar. Aleluya hermanos.

NO

Hemos oído que los escritores de género, los fandomitas y demás especies de ese cónclave tan majo que hace fiestas y conferencias para celebrarse a sí mismos, pueden estar salivando en su casa y ahora mismo rabian como monjas salidas porque no se les ha incluido.



Cantalobos (Patricia E. Erlés), Venco a la molinera (Félix J. Palma), Roger Levy y sus reflejos (Ignacio Ferrando), Capitán Seymour Sea (Norberto L. Romero) La cueva y otros microrrelatos (F. Iwasaki), Fecundación (Pedro Ugarte).

NO

La mujer de verde (Cristina Fernández Cubas), Final Absurdo (Laura Freixas), Una cita aplazada sine die (Luis García Jambrina), Los palafitos (Ángel Olgoso), Diarios (Julia Otxoa).

Masacre en los jardines, 1 de junio de 2009
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Un motivo para no ver la televisión

«Hace mucho, muchísimo tiempo, la realidad se nos quedó pequeña. Por eso lo fantástico pasó a formar parte de nuestro día a día. Fantasías cotidianas que nos sacuden con sus pesadillas, sus alteraciones metafísicas, sus saltos en el tiempo, sus seres inexplicables y sus preguntas sin respuestas. "La literatura fantástica cuestiona los límites de nuestro paradigma de la realidad", escribe el malagueño Juan Jacinto Muñoz Rengel en el prólogo del libro.
»El relato fantástico no es una novedad en nuestra literatura. Bécquer, Clarín, Pérez Galdós, Unamuno, Baroja o Valle-Inclán escribieron cuentos que podemos encuadrar en este género. Por eso cuando abrimos este volumen debemos hablar de una última generación, con autores del prestigio de José María Merino, Cristina Fernández Cubas, Pilar Pedraza, Cristina Peri Rossi, Oscar Esquivias e Ignacio Martínez de Pisón. Y otros muchos, hasta casi llegar a los treinta.
»Grandes nombres y excelentes relatos. Porque la clave de una buena recopilación no reside tanto en el brillo de los nombres como en la calidad de los textos. Una recopilación impecable que permite, al revés que la vida militar, una gran expansión del alma. Imprescindible.»

Javier Pérez de Albéniz, Soitu.es, 1 de junio de 2009
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Perturbaciones (Fant√°sticas perturbaciones)

«Ni que decir tiene que el cuento en España no se valora, y si es fantástico, se valora menos todavía. Se ve que el mundo de fantasmas, dúplices, desaparecidos, predeterminaciones, abismos mentales, universos paralelos, metamorfosis y bucles temporales (por nombrar algunos ejemplos) no se lleva hoy, no es last.
»Y es posible que lo que ahora se valora esté más alejado de la concepción clásica de cuento. Sin embargo, no conviene olvidar los orígenes que el cuento tiene, bien para divisar el faro a la hora de abordarlo, bien para abandonar la luz y adentrarse en terrenos más realistas.
»La antología de la que hablamos, PERTURBACIONES, contiene muy buenos ejemplos de autores actuales que cultivan el género fantástico, de casi todas las facetas que éste ofrece y demuestra, a pesar de todo, la buena salud de la que goza.
»El antólogo, Juan Jacinto Muñoz Rengel, ofrece en su prólogo un estudio para ayudar al lector a delimitar el género fantástico de otros géneros concomitantes, un estudio que a mí me ha ayudado a ordenar etiquetas. En este sentido, la separación que más cuesta definir es la delgada línea que separa lo fantástico de lo surrealista. Pienso en los mundos oníricos de muchos autores de cuento (muchos de ellos jóvenes) y, la verdad, me era muy dificultoso discernir lo fantástico de los surrealista. Después de las palabras de Juan Jacinto, el panorama se aclara.
»La antología tiene el aliciente de contener autores actuales (vivos), ordenados de mayor a menor edad, lo que ofrece una perspectiva de lo que ha evolucionado en género: apenas nada. Un relato fantástico será siempre un relato fantástico. Poe, Cortázar, Borges, Maupassant, Lovecraft y demás espíritus cuentistas estarán orgullosos de sus hijos intelectuales.
»Más que interesante es en mi opinión la entrada de microrrelatistas en al antología, cualquiera de ellos (Aparicio, Iwasaki, Zapata) rompiendo esquemas racionales en unas breves líneas, llevándonos a mundos lejanos pero posibles.
»Más abajo nombraré a los antologados, pero antes debo descubrirles el autor de la antología (las antologías tienen la facultad de hacernos descubrir autores que hasta entonces nos eran desconocidos o se nos habían pasado por alto) que más me ha sorprendido. Para muchos de ustedes será ya un joven maestro, así que perdónenme el desconocimiento. Se trata de Ignacio Ferrando: un magistral cuentista, de aquellos que utiliza la técnica y el saber para buscar la esfericidad, la perfección formal, el asombro del lector. Después de leer el cuento (el espejo mágico como referente, otro clásico), acudí a Wikipedia para descubrir a un autor que ha ganado casi todos los premios importantes de cuento de este país y que maneja los recursos, ya lo he dicho, de forma magnífica.
»Pero cualquiera de los relatos que contiene el libro asegura una lectura amena, una inclusión en mundos perdidos, un paseo espiritual entre lo diferente, otra forma de ver el mundo.
»No están todos, y lo dije en otro post, pero la muestra sí es muy representativa del cuento fantástico español actual.
»Pase y lea, adéntrese sin temor, es sólo un libro.
»¿O no?»

Esteban Gutiérrez Gómez, El laberinto de Noé, 26 de mayo de 2009
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26 juicios a la realidad

«Por criterio, por calidad y, sobre todo, por llenar los huecos que la desidia y el prejuicio dejan vírgenes en el seguimiento de la actual narrativa española, hay antologías que deberían figurar en una antología. Perturbaciones es una de ellas. Para comprobarlo, deberían conocer la historia del lector cuyo ejemplar de La isla del tesoro se convirtió en una aburrida crónica sobre piratería, o la de la medievalista que se descubrió a sí misma en las miniaturas pintadas ocho siglos antes por un monje, o la del solterón que se descubrió en un mundo paralelo donde el pollo no existía.
»Deberían también hincarle el diente a la de la mujer que predecía la vida en las «biológicas» del diario, la del viajero obligado a elegir entre dos destinos en función del andén por el que descendiera o, no se la pierdan, la historia de Dios Finalmente Juzgado por un metódico ciudadano. Para ello deberían, en fin, devorar los relatos de José Mª Merino, Elia Barceló, Félix J. Palma, Óscar Esquivias, Carlos Castán, Cristina Peri Rossi y los otros 20 cultivadores del género fantástico recogidos en esta compilación imprescindible para cualquier lector atento a las fronteras de esa ramplonería que muchos aún se empeñan en llamar realidad. Y deberían, les interese o no el género, porque esta obra rigurosa, que deja fuera el realismo mágico, la ciencia ficción, el terror, el surrealismo y la literatura maravillosa (Tolkien incluido), no solo demuestra que la transgresión de lo fantástico goza en España de envidiable salud, sino que además combina con tal acierto nombres nuevos y consagrados que habrá de servir de guía durante años.
»Precedida de un ambicioso prólogo de Juan Jacinto Muñoz Rengel, antólogo de los cuentistas andaluces en Ficción Sur, estas Perturbaciones presentadas con la solvencia habitual de Salto de Página permitirán al lector reencontrar a maestros como los citados y Juan Pedro Aparicio, Cristina Fernández Cubas o Pilar Pedraza, pero además le ayudarán a descubrir diamantes tan pulidos como Ángel Olgoso, Jon Bilbao, Ignacio Ferrando o la poética Patricia Esteban Erlés.
»Con antologías así, igual que con sus precursoras en Menoscuarto a cargo de David Roas, lo único poco realista sería creer que el fantástico español no es algo más que una realidad.»

Ricard Ruiz Garzón, El Periódico de Cataluya, 27 de mayo de 2009
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Pert√ļrbame un poco

«Al igual que hizo hace poco con el género negro (La lista negra) la joven editorial Salto de Página ha recopilado en una antología algunas de las muestras más brillantes de la literatura breve fantástica española. Seleccionados por Juan Jacinto Muñoz Rengel, autor con especial predilección por el género, quien clarifica el panorama del fantástico en un atinado prólogo y hace una sucinta y estimulante introducción a cada autor, en Perturbaciones se recogen relatos de un total de 26 escritores nacidos entre 1941 (José María Merino, Juan Pedro Aparicio y Cristina Peri Rossi, los más veteranos) y 1974 (Óscar Sipán y Miguel Ángel Zapata, los más jóvenes). Sólo tres de ellos son inéditos, apareciendo los restantes en libros de relatos con declarada vocación en el género o como "rara avis" en un conjunto de piezas de diferente pelaje cuya intrusión destaca por sí misma.
»Es probable que falte alguien —el panorama literario español, plagado de pequeñas editoriales de escasa distribución, dificulta la tarea—, pero sin duda todos los que aquí aparecen son representativos de un modo o de otro de ese género de sibilinos contornos llamado fantástico. Con acierto, Muñoz Rengel los ha seleccionado en función de algunos de los temas que han ido definiendo a este tipo de literatura desde sus orígenes: el doble, la locura, las apariciones, la predestinación, lo siniestro, la perturbación perceptiva, lo extraterrestre, etc.
»También las formas presentan un aspecto de lo más variado, desde el relato de largo aliento a las microcreaciones de Aparicio, Fernando Iwasaki o Zapata, un verdadero maestro en esta modalidad, y algunas de cuyas mejores piezas aparecen aquí recogidas como magnífico broche final. Sería difícil destacar algunos relatos entre los más de cuarenta que aparecen en la antología, pues, con mayor o menor intensidad, desde un estilo u otro, todos tienen algo que aportar al género y, por extensión, a las intenciones del autor-editor, pero al margen de dos autores que ya se han convertido en referencia indiscutible del género breve en nuestro país -Carlos Castán y Félix J. Palma- y de la notable incursión en el mismo del hasta ahora conocido como novelista Luis Manuel Ruiz, me gustaría destacar a autores menos conocidos que hay que buscar en editoriales de menos relumbrón, cuando no en ediciones de organismos oficiales: entre ellos, imprescindibles los relatos de Norberto Luis Romero, Ignacio Ferrando, David Roas o los ya citados Zapata y Sipán.»

Juan Carlos Palma, Soltando lastre, 20 de mayo de 2009
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Perturbaciones

«Muchas veces me he preguntado en las conversaciones que he mantenido con Juan Jacinto Muñoz Rengel si se puede seguir hablando hoy de literatura fantástica, hoy que la realidad parece construida por uno de esos genios locos de los cómics que tanto fascinan a César Aira, hoy que al ver las noticias nos parece estar contemplando unas de esas películas de anticipación que sembraron nuestra adolescencia de historias más o menos inverosímiles. O sea, para decirlo en plata: no sé si tiene hoy mucho sentido hablar de “literatura fantástica” tal y como Caillois, Todorov y posteriores estudiosos la codificaron. En cualquier caso, lo que no me parece mal en absoluto —y me parece bien y muy agradable de hecho— es la reunión de diversos autores que ha trazado Muñoz Rengel en Perturbaciones. Entra dentro de lo lógico que cada uno pueda tener un criterio a la hora de seleccionar a los autores. Yo, por ejemplo, me habría ahorrado a Aparicio, a Merino y la Fernández Cubas por distintas razones -por no desmerecer la calidad del conjunto, porque ya haber sido recpilado en otras antologías y por contar ya con numerosos lectores y reconocimiento podrían ser tres razones-, y habría mantenido una apuesta más decantada por autores jóvenes. Y, de entre los “más mocitos” habría profundizado más en autores que cuenten con una obra más decantadamente fantástica, aunque sea en lo temático, y no en aquellos que tienen una vocación más, digamos, lógica o causal. No sé, supongo que cada uno hace la antología que quiere y puede en base a sus lecturas. Como dice el narrador de El congreso de literatura, todos somos distintos aunque sea tan sólo por la distinta combinación de lecturas que hemos hecho. Para muchos de los lectores que se acerquen a este libro, será esta una lectura más que interesante, incluso memorable, porque está hecha con criterio.»

Antonio Jiménez Morato, Monrovia, 7 de mayo de 2009
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Distorsiones ocultas de la vida

«La editorial Salto de Página acaba de publicar “Perturbaciones. Antología del relato fantástico español actual”, un volumen que recoge los mejores cuentos del género escritos en el país y en el que figura una nómina de 26 autores, entre los que se cuentan nombres como David Roas, José María Merino, Juan Pedro Aparicio, Cristina Peri Rossi, Cristina Fernández Cubas, Laura Freixas, Ignacio Martínez de Pisón, Fernando Iwasaki o Miguel Ángel Zapata. La selección de autores y relatos ha corrido a cargo del escritor y periodista Juan Jacinto Muñoz, quien opina que lo fantástico “antes era un género denostado pero hoy de máximo interés tanto por parte del público como por los autores”.

»Son escritores de tres generaciones que coinciden en tratar a través de cuentos y microrrelatos las perturbaciones que pueden trastocar nuestro universo cotidiano. Aparecen así ideas sobre la muerte, la vida después del fallecimiento, la inmortalidad, los espectros, la predeterminación, la identidad, el doble de uno y otras realidades ocultas que pueden distorsionar el realismo del mundo ordinario.

»Todos los cuentos, salvo los de Elia Barceló, Jon Bilbao y Luis Manuel Ruiz, habían sido publicado con anterioridad en diversos libros. David Roas figura con su relato “Y por fin despertar” —que apareció en 2007 en “Horrores cotidianos”—, mientras que José María Merino lo hace con “Los libros vacíos”, editado con anterioridad en “50 cuentos y una fábula” —publicado por Alfaguara en 1997—. Este relato de Merino es el que abre la antología. Describe la historia de un hombre que irrumpe una mañana en pijama en una librería, con un testimonio increíble, y es que en los libros de su casa ha desaparecido todo rastro de ficción. El papel impreso es protagonista también de “Una cita aplazada sine die” de Luis García Jambrina, donde un hombre llega al final de sus días para descubrir que hasta entonces solo había gozado de una vida ilusoria.»

Tere Gradín, El Faro de Vigo, 9 de mayo de 2009
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Perturbaciones

«Las antologías son un gran invento: en un único volumen podemos encontrar lo mejor de un género, de una generación de escritores, de autores que escriben todos sobre una misma temática, etc. Se han hecho hasta ahora muchas en España, pero ya iba siendo hora de recoger en un solo volumen algunos de los mejores cuentos fantásticos de los últimos tiempos. Probablemente ya lo habréis adivinado: hoy toca hablar de Perturbaciones, la genial antología del relato fantástico español actual publicada por Salto de Página.
»Si bien nunca hay que pasar por alto el prólogo cuando veamos que la obra que comenzamos a leer va precedido por una de estas piezas, en este caso concreto el examinarlo con atención se hace indispensable. Y es que Juan Jacinto Muñoz Rengel no sólo se ha tomado el gran trabajo de seleccionar los cuentos de los que hoy hablamos y ordenarlos por orden cronológico, según la fecha de nacimiento de los autores; sino también de ofrecernos un interesante estudio acerca de lo que es el género fantástico, preocupándose, especialmente, por que el lector llegue a entender la diferencia que hay entre el mismo y otros géneros como el realismo mágico o la literatura maravillosa.
»Tras el prólogo, ahora sí, nos encontramos ante los cuentos de José María Merino, Cristina Peri Rossi, Cristina Fernández Cubas, Pilar Pedraza, Norberto Luís Romero, Julia Otxoa, Elia Barceló, Laura Freixas, Carlos Castán, Luís García Jambrina, Ignacio Martínez de Pisón, Ángel Olgoso, Pedro Ugarte, Manuel Moyano, David Roas, Félix J. Palma, Miguel Ángel Muñoz, Ignacio Ferrando, Jon Bilbao, Patricia Esteban Erlés, Óscar Esquivias, Luís Manuel Ruiz, Óscar Sipán, y los microcuentos de  Juan Pedro Aparicio, Fernando Iwasaki y Miguel Ángel Zapata.
»¿Qué se puede decir de unos textos tan bien elegidos por su variedad de estilos, por la tensión que se palpa a lo largo y ancho de sus líneas, por lo interesante de sus temas? ¿Cómo explicar en unas pocas palabras la habilidad a la hora de domar la prosa de sus autores? ¿Cómo expresar los sentimientos que generarán en los lectores cuando se enfrenten a ellos? Perturbación, esa es exactamente la palabra. Ninguna otra define mejor lo que sucede dentro de los universos que estos autores retratan, ningún otro vocablo expresaría mejor el efecto que causan en el que los lee. Y es que lo que hallaremos en estas páginas no es como para no alterarse: protagonistas a los que les cuentan cosas imposibles de creer (“Paso a paso hacia el final del día”) o son ellos mismos los que las leen (“Diarios”); personas que ven como su mundo cambia radicalmente por una pequeña o gran variación en el mismo (“Los libros vacíos”, “Otra vez la noche”, “Los palafitos”, “Venco a la molinera”, “Los niños hundidos”, “Lévy y sus reflejos”, “Biológicas, una lectura providencial”, “Cantalobos”, “El desván de la casa roja”, “Final absurdo” ), muchas veces sin poder saber si la realidad es lo que ven ahora o lo que recuerdan de antes; universos paralelos (“Capitán Seymour Sea”, “El andén de nieve”, “Alesia”) en los que apetece perderse y otros de los que mejor sería huir (“Y por fin despertar”); historias de fantasmas (“Balneario”, “La mujer de verde”, “La obsesión de la alimaña”), de encuentros con Dios (“El juicio final”) o con la muerte (“Una cita aplazada sine die”)…
»También en los microcuentos encontraremos éstos y otros temas, si bien sería bueno decir que en "Dios" y otros microrelatos, como ya el nombre indica, el creador está muy presente; en "La cueva" y otros microrelatos el narrador es siempre un niño o alguien que recuerda algo acontecido en su infancia, y en "Velocidad de los sueños" otros microrelatos  la fantasía se hace máxima, abundando en estos cuentos los animales y hasta los alienígenas.
»En fin, que me perdonen los autores si soy tan breve en mis explicaciones, si no les dedico todo el tiempo que ellos y sus cuentos merecen, si no resalto en esta breve reseña todos los maravillosos matices de su escritura. Digamos, simplemente, que hay libros que merecen todo un estudio en sí, y Perturbaciones es uno de ellos.
»Quizá podrían haberse incluido más autores y más relatos en esta recopilación. Quizá esta exigencia por parte de algunos de pie a una segunda parte. Pero, por lo pronto, creedme cuando os digo que los relatos de este libro, todos y cada uno de ellos, tienen su puesto bien merecido en el mismo. Así que, ¿qué estáis esperando para haceros con vuestra copia de Perturbaciones?

Cristina Monteoliva, La biblioteca imaginaria, 11 de mayo de 2009
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© Editorial Salto de Página S.L.
Sociedad inscrita en el Registro Mercantil de Madrid, España. Tomo: 23.393; libro: 0; folio: 204; sección: 8; hoja: M-419609.

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