Sofía se instala en casa de veraneo de su familia en Laredo para desarrollar su tesis doctoral sobre la figura de Mikel Areilza, un escritor que militó en ETA y se suicidó en el exilio. Desde
su terraza se divisa el monte Buciero de Santoña, donde está ubicada la prisión de El Dueso, en la que cumple condena Jokin, un ex novio de quien se ha vuelto a enamorar por correspondencia. Sofía se va encerrando cada vez más en esa urbanización desierta en temporada baja: sólo se comunica con el conserje, con la presencia fantasmal de un vecino que se autodestruye en los jardines comunitarios y, una vez por semana, en la cárcel, con Jokin. El resto del tiempo lo emplea en desarrollar su tesis. a través a los diarios de un director argentino que trabajaba con Areilza cuando se suicidó. Poco a poco, Sofía irá descubriendo que aquello en lo que cree no es más que la proyección de un discurso ficcional: La identidad, el amor romántico, la delgada línea entre el héroe y el terrorista en función del relato que adoptemos… Todo son representaciones que en último término le merecen tanto o tan poco respeto como los textos literarios que analiza.

Una voz precisa, por momentos obsesiva, y una intensa y arriesgada indagación sobre el papel de las ficciones en la construcción de nuestra identidad, con el conflicto vasco al fondo, por una de las autoras emergentes más interesantes de su generación.

© Editorial Salto de Página S.L.
Sociedad inscrita en el Registro Mercantil de Madrid, España. Tomo: 23.393; libro: 0; folio: 204; sección: 8; hoja: M-419609.

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