Un cielo avaro de esplendor representa, en la larga y compleja trayectoria poética de Jenaro Talens, una privilegiada metáfora del conflicto esencial que de modo constante ha atravesado su escritura: el ser-en-el-mundo. La voz poemática que habla en sus páginas busca aprehender, sin coartadas y sin subterfugios, el latido y la respiración de la existencia con un lenguaje cada vez más nítido y despojado de toda sentimentalidad superflua. Es una voz consciente de su desvalimiento y su fragilidad. No obstante, al enfrentarse con la experiencia traumática de la temporalidad y la muerte, rechaza la tentación elegíaca para cantar el valor irrenunciable de la vida y la voluntad de vivirla como lo que es, una parte tan sólo del ciclo natural de la materia.